
Estuve viendo esos reportajes de la Madrid Fashion Week o, lo que ha sido siempre, la Pasarela Cibeles, y he estado pensando en el tema porque, la verdad, es un poco estresante el tema de “ser fashion”
Para ser fashion debes cumplir con unos simples requisitos Standard, a saber:
1. Que te sobre la pasta por un tubo
2. Tener una eterna talla 38
3. Medir 1´70
4. No tener vergüenza de tus carnes (cumpliendo los requisitos anteriores a ver quien lo tendría)
Total, que a partir de estas 4 vanalidades, ya podemos acudir a cualquier Fashion Week del mundo.
Una vez instalados debemos elegir que queremos llevar: ropa “normal”, es decir que no sea extravagante o, por el contrario, un paraguas a modo de vestido, lleno de transparencias y boquetes, con sombreros de pedrerías, de sólo 2 kilillos de peso, cardados imposibles y tacones imitación en tamaño y postura, de la torre inclinada de Pisa.
También podemos llevar trajes de auténtica seda, recién comidos por los ratones del avión, o un cómodo y práctico traje-tubo, que nos permite mostrar nuestras dotes de geisha al caminar.
O podemos publicitarnos con lo de “salvar el amazonas” luciendo todas las pieles y plumas de los animales en extinción que allí hay, que también está muy bien.
Al final, saldremos con la sensación de haber comprado un traje maravilloso por sole 7 millones, modelito super único para lucirlo en…¿en donde lo luciríamos?¿de vinos no, verdad?
¡¡Espera!! Si somos “fashion” tendremos eventos a los que ir y saludar a Andrés Pajares.
Pues nada…amiguitos, a comprar, a comprar…que para eso está la Master Card